Conoce la planta extinta Palma Dactilera de Judea

datiles en arbol

La palma dactilera de Judea, igualmente llamada Phoenix dactylifera, se extinguió durante el año 70 dC. Esta planta estuvo entre las especies que más abundaban en el Medio Oriente; siendo cultivada en Judea debido no solo a su fruta dulce, sino también a la sombra fresca que proporcionaba a las personas alrededor del desierto.

Todo lo que debes saber de la palmera datilera

Hace unos 2.000 años, la palmera datilera de Judea tuvo una gran fama dentro de Asia; incluso se menciona dentro de la Biblia y también en el Corán, apareciendo en diversos escritos en los cuales se explica que la misma era utilizada no solo como alimento y medicina, sino también para la construcción y confección de ropa, calzado y muebles.

Por lo que se trataba de un árbol fundamental dentro de la economía de Judea en la época en la que la región fue conquistada por los romanos, quienes se enfocaron en destruirlo a fin de precipitar la rendición de sus enemigos.

De este modo, tanto las constantes guerras sucedidas en siglos continuos como el abandono de los plantíos, causaron que la Phoenix dactylifera estuviera prácticamente extinta para el siglo XIV, y a partir del siglo XIX ya no existen citas sobre esta planta.

En cualquier caso, hay que señalar que esta planta cultivada dentro de las zonas más cálidas tanto del Oriente Medio como del Mediterráneo, tuvo un gran papel económico durante parte de la historia.

Como ya señalamos, dentro del reino de Judea, el cual surgió durante el siglo XI a.C en el sur de lo que hoy en día es Israel, tenía una gran popularidad por sus frutos grandes, cuya carne lograba permanecer fresca por mucho tiempo.

Phoenix Dactylifera

Algo que permitió que los dátiles de Judea resultaran totalmente adecuados para ser trasladarlos en grandes distancias, logrando posicionarse entre las principales exportaciones que esta zona enviaba hacia Roma.

Cabe mencionar que la variedad de palmeras dactileras de Judea de esta zona surgió como resultado de un cultivo que tuvo lugar durante varios siglos, hasta el siglo XIX.

Sin embargo, aunque esta planta se extinguió, su legado genético permaneció intacto en forma de dátiles que se encontraban ocultos dentro de almacenes ubicados en el interior de cuevas y edificios de aquella época, y fue precisamente dentro de dichos emplazamientos que entre los años 1963-1991, los arqueólogos lograron encontrar y recuperar numerosas semillas.

Recientemente, un grupo de investigadores internacionales dio a conocer que ha sido posible hacer germinar y crecer varias de ellas.

La extinta Phoenix Dactylifera ha vuelto a surgir

Como ya señalamos, la palma dactilera de Judea se trataba de la base económica del reino durante el 70 a.C, época en la que los romanos buscaban su conquista, se aseguraron de acabar con ella a fin de lograr su objetivo. Por eso, durante los siglos posteriores el conocimiento sobre dicha planta llegó a convertirse solo en una leyenda, pero eso cambió recientemente.

Y es que aunque los biólogos apoyaban su extinción, durante una excavación realizada en el año 1963 dentro de una fortaleza en Masada, la cual sobrevivió a la invasión romana durante años, el arqueólogo Yigael Yadin logró descubrir una jarra que contaba con varias semillas, las cuales fueron datadas con más de 2.000 años de antigüedad.

Descubrimiento de las semillas de la palma dactilera de Judea

En medio de la excavación efectuada dentro del palacio del Gran Herodes, ubicado en Israel, a inicios del año 1960, los arqueólogos consiguieron recuperar un pequeño cúmulo de semillas escondidas dentro de una jarra de barro que se remonta a unos 2.000 años atrás.

Estas semillas se mantuvieron olvidadas dentro de un cajón durante varias décadas, pero en el año 2005 la botánica Elaine Solowey, tomó la decisión de plantar una de ellas y ver que sucedía.

Para su sorpresa y la de todos, esa semilla multimilenaria consiguió brotar y producir un árbol que había estado extinto por siglos, lo cual hizo que se convirtiera en la semilla más antigua en germinar.

Tras un análisis, los científicos no solo pudieron confirmar que se trataba de la palmera datilera de Judea, sino que además descubrieron que consistía en una palmera macho, razón por la cual decidieron llamarla Matusalén, haciendo honor a un personaje bíblico que vivió por 969 años.

Sin embargo, para poder recuperar la especie era preciso contar con palmeras hembras, motivo por el cual Sarah Sallon, una botánica, decidió ponerse en contacto con diversos arqueólogos con el propósito de descubrir si habían conseguido más semillas durante otras excavaciones, y descubrió que otras 30 fueron encontradas en Qumran.

En el año 2011 varias de ellas fueron plantadas, lo cual dio lugar a la germinación de varias Phoenix Dactylifera, incluyendo tanto hembras como machos, las cuales también fueron llamadas por nombres que aparecen en la Biblia, como Adán, Jonás, Uriel, Judith, Hannah y Booz.

Para el año 2017, los árboles se encontraban produciendo flores, por lo que la palmera Hannah fue polinizada con polen de Matusalén, y para 2018 los primeros frutos comenzaron a germinar.

Las semillas obtenidas también fueron plantadas, y ha sido posible conseguir palmeras nuevas.

Así, actualmente el futuro de la extinta palmera datilera de Judea parece estar asegurado, gracias a algunas semillas con varios miles de años de antigüedad, las cuales lograron germinar tras un par de milenios desde que dejaron el árbol.

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